La
figura y la vida del extravagante artista Urbano Lugrís está
rodeada de un áurea de incógnita y desconocimiento.
Nació hacia 1908, hijo del gran galleguista Manuel Lugrís
Freire, presidente de la Real Academia Gallega. Creador polifacético,
mantuvo una intensa vida cultural colaborando con intelectuales hispánicos
de la talla de Dieste, Laxeiro, Lorca, Alberti...
Su
estilo pictórico mantiene paralelismos con surrealistas como
Magritte o como el metafísico Chirico, creadores igual que
él de visiones oníricas y de espacios muy personales.
Su obra está fuertemente influenciada por la imaginaria céltica
y por la predominancia de temas marinos, siempre definidos por el
color azul de su Galicia.
Amó
Bergantiños gracias a la poesía de Pondal, al que
había conocido personalmente de la mano de su padre en las
tertulias galleguistas de la Cova Céltiga de A Coruña
: Así, en 1951 se desplazó a Malpica
durante cuatro meses para decorar la Casa do Pescador. En este tiempo
de su vida, Lugrís fue definitivamente cautivado por Bergantiños,
pasando las horas en las típicas tabernas y cantando en el
coro :
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La
rosa de los vientos
aguarda al visitante en el bar del Pescador de Malpica, al lado
de un mapa de la Costa da Morte, obra del malpicán Chunguito,
aquel mozote a quien Lugrís le regalara su paleta de
pintor. |
Malpica
de Bergantiños,
El
Rei te quixo vender :
Para
comprar a Malpica
moitos
cartos hai que ter.
Inspirado
por la vida marinera de Malpica, el pincel de Lugrís legó
a los muros de la Casa do Pescador cinco frescos y tres trípticos.
Los cinco frescos conservados en la Casa do Pescador son un homenaje
al paisaje de las islas
Sisargas y a las viriles generaciones de marineros de Malpica.
Los murales poseen todos la misma composición, basada
en la conjunción de un poético texto con la imagen
de ventanas abiertas sobre un paisaje marítimo, con el mismo
estilo que las leyendas inscritas en los exvotos marinos.
VER:
LUGRIS POR MALPICA
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