CABO RONCUDO
 
  
 
Mítico punto de la Costa da Morte, el Cabo Roncudo incrementa su popularidad por ser cuna del mejor percebe del mundo.
 
Cabo legendario de la Costa da Morte 

Cabo principal de Bergantiños junto con los de Santo Hadrián y Nariga, la punta de Roncudo debe su nombre al eco del rugiente Atlántico en la costa de este promontorio. En sus acantilados, hombres y mujeres se juegan la vida escapando de grandes olas y gélidos remolinos en su oficio de recogida del precioso fruto de mar. 

El faro Roncudo avisa constantemente al tráfico marítimo de la Costa da Morte de la proximidad y peligrosidad de este mar, cementerio tradicional de barcos naufragados. Las cruces de piedra levantadas en el cabo recuerdan también la vida de marineros ahogados o desaparecidos en este océano infinito. 

El espacio natural de Roncudo ofrece una completa excursión por sus abruptas costas, completada con el ocio de las pequeñas playas escondidas en sus acantilados y de las típicas tabernas de Corme.

 
 
   
Fauna y Flora 

La riqueza faunística y botánica del Cabo Roncudo incluye las especies típicas de hábitats costeros y de acantilado. Aunque no en la rica medida en la que se encuentran en los cabos de Santo Hadrián y Vilán, el Roncudo es un lugar idóneo para contemplar el paso de aves marinas o migratorias, entre las que cabe citar la Larus cachinnans y la Phalacrocorax aristotelis. 

También se encuentran en Roncudo algunos endemismos del noroeste de la península celtibérica como el Cistus carpaza psilosepalus, Tuberaria globulariefolia, Ulea sp, Centares corcubionensis -endemismo del noroeste gallego-, y la Armeria pubigera.