| Hermosa
y kilométrica playa de Carnota
Las
largas playas de Carnota
son una premonición de la proximidad geográfica de
las Rías Bajas y de la gran peligrosidad de estas costas,
como así lo indica el elevado número de naufragios
ocurridos principalmente en los arrecifes de las Islas Lobeiras
y Carromoeiro.
El paisaje
de la linea costera desde O Pindo
hasta Muros es único :
altas montañas descienden constantemente hacia el Atlántico,
creando una breve y estrecha plataforma antes de morir en forma
alterna de playa o roquedo.
El espacio
natural de Carnota incluye una gran playa de 5 km. de largo y 1
km. de ancho, paralela a la cual discurre un cordón dunar
que contiene por el norte una rica marisma y lago interior. Además
del bello paraje de estas tierras, y de la armoniosidad de su poblamiento,
se encuentran en las proximidades varios centros de interés
turístico como son el hórreo de Carnota y la villa
de Muros.
Los
cielos de Carnota están vigilados por el Monte
Pindo e por algunas de las aves que allí habitan, como
el Mirlo azul (Monticola solitarius), el Halcón peregrino
(Falco peregrinus), o el Cuervo (Corvus corax). De
todos modos, este ecosistema goza de renombre por ser hábitat
de varias especies de aves acuáticas y limícolas,
y como lugar escogido para invernía y cría de ciertas
aves migratorias, entre las que destaca el Chorlitejo patinegro
(Charadrius alexandrinus).
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