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21º Año - 5ª Época - 25/03/2017
Corme
Villa del mejor percebe del mundo

En el mítico Cabo Roncudo

Percebes

El ronco sonido producido por el violento choque de las olas contra desnudas rocas ha dado nombre a este cabo, testigo de tantos naufragios y pérdidas humanas, perceberos la mayor parte de ellos, como recuerdan las cruces levantadas en su memoria.

En la punta del Roncudo, intrépidos hombres capturan el percebe descolgándose acantilado abajo y huyendo de las mortales olas que, en los días de temporal más fuerte, escalan cabo arriba como si quisiesen devorar el faro del Roncudo, guía fiel de los navegantes de la Costa da Morte.

Este preciado fruto de mar, protagonista de una fiesta gastronómica de gran celebridad cada verano, es junto con otros tantos mariscos la especialidad de Corme, importante puerto pesquero de Galicia. En las tabernas de esta típica villa marinera, de calles estrechas y casas pintadas con vivos colores, descansan viejos lobos de mar como también hiciera el Almirante Mourelle, descubridor en el Pacífico norte para el Reino de España. La casa natal del militar cormés del s.XVIII forma parte del conjunto local de varias casas decoradas con escudos señoriales.

Viaje a las tradiciones célticas de Bergantiños

Pedra da serpe

Las tierras de Corme recuerdan nuevamente la superficial cristianización de Galicia ; En la Pedra da Serpe de Gondomil, de idéntico origen a la del cabo Santo Hadrián, una cruz fue añadida sobre la serpiente para desviar la veneración ofilátrica hacia el cristianismo.

Frente a la bella playa de la Ermida de Gondomil, en la Isla da Estrela, dos cromlechs y un castro dejaron espacio a una capilla dedicada a la virgen, de la que hoy sólo se conservan ruinas. En este islote se enterraban antiguamente los cadáveres de desconocidos escupidos por el mar del Roncudo.

De la misma manera, en el Monte Faro de Brantuas se celebra una romería de gran popularidad que substituyó un culto precristiano. Pervive todavía la tradición de girar las tejas de la ermita para cambiar la dirección del viento, como aún se practica en zonas de otros países celtas. Desde el Monte Faro se divisa un panorama excepcional : Corme y su ría, punta Nariga, y el valle de Brantuas abierto hacia Ponteceso, hogar del Bardo Pondal.

El atractivo natural de la rocosa costa de Corme se complementa con las secretas playas de Niñóns, Morro y Barda. A 1 km. de ésta, se encuentra el Castro, construcción celta defendida por acantilados, de la se dice que está habitada por Mouros, personajes fantásticos subterráneos de la mitología celta que reciben el nombre de Mauras en Irlanda y de Korrigans en Bretaña.

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