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21º Año - 5ª Época - 18/10/2017
EL SANTO CRISTO DE FISTERRA

Por: José Ramón Insua Trava

Mucho se ha dicho sobre la manera en que fue hecho el Santo Cristo de Fisterra y Ourense. Los más atrevidos llegaron a concluir que eran dos momias. Procede pues clarificar este importante tema para consuelo de los que somos sus debotos y admiradores.

Además nuestro paisano Vasco Pérez Mariño que fue el donante de las dos imágenes. agradecer nuestro pequeño esfuerzo destinado a terminar de una vez por todas, con tanta tontería como se comenta.

Mauro Castel Ferrer dá una enorme importancia a estas imágenes y las considera unas de las más perfectas que tiene el mundo y realizada por Nicodemos. Porreño las considera obras maravillosas, tan notablemente blandas y suaves como si fueran cuerpos humanos y vivos, agregando en su obra Nobiliario de Galicia que tiene cabellera de cabellos naturales de hombre y uñas también de hombre. Sánchez Arteaga y Barros Sivelo les niegan todo tipo de valor artístico llegando a decir éste último que son efigies trabajadas en pasta.

Benito Fernández Alonso insiste en la condición de madera de la imagen, a la que están adheridas capas de tela que semejan piel, sobre las cuales se han dibujado verdugones, cardenales, ronchas, etc. El profesor Gómez Moreno estuvo reconociendo las imágenes durante más de una hora sin ser capaz de emitir juicio sobre ellas Ferro Couselo y Lorenzo Fernández son los que se ajustan a la realidad diciendo que el tronco es de madera recubierto de un tejido de lino con espesa capa de pintura. La llaga del costado es profunda y tiene en su interior un relleno de cáñamo o esparto. En el pecho se abren extensas llagas modeladas en la pasta que lo recubre y por todo el tronco se hallan pintados numerosos verdugones. La parte inferior de la caja torácica está notablemente señalada. Son los brazos los elementos más realistas que han hecho creer a muchos que se trataba de una momia. Tienen una armadura interna que semeja la osamenta y la recubre una materia blanda envuelta en tela de lino con una gruesa capa de pintura. Las manos están modeladas con tiras de lino y al oprimir sus dedos se nota en su interior una armadura que semeja exactamente las falanjes. Las piernas no forman un todo con el cuerpo sino que están realmente colgadas de él. Su unión con el tronco está tapada con un paño de lino. A partir de las rodillas, se muestra una dureza semejante a la del tronco. Los pies son postizos. La cabezas talladas en madera, son de un realismo impresionante. Las bocas profundamente abiertas, es lo que más contribuye a dar la sensación de muerto al Cristo. Las barbas, los bigotes y los pelos son postizos. Mide cada imagen dos metros de alto y se hallan clavadas en unas cruces de gajos pintadas de verde. Les sujetan tres clavos.



Santo Cristo de Fisterra,
santo da barba dourada,
veño de tan lonxe terra,/
santo por che ver a cara.

Mariñeiros de Fisterra
non teñades medo ao vento,
que vos leva o Santo Cristo
ó porto do salvamento.

Santo Cristo de Fisterra,
non che veño pedir pan,
véñoche pedir un home
que faga temblar o chan.

Adeus, miña nai querida,
que me marcho desta terra,
cando volte hemos de ir
romaxe de Fisterra.

Pasamos a Ventoleira
e o mar quíxonos comer;
salvounos o santo Cristo
que non hai outro santo como él.

-Adeus, petón de Cabanas!
-Adeus, rio Anquieiro!
-Adeus, o campo do Facho!
Adeus, praia de Corveiro!.

Veño da Virxen da Barca,
veño de abalar a pedra,
tamén veño de vos ver,
santo Cristo de Fisterra.

Santo Cristo de Fisterra,
santo da barba dourada
axúdame a remontar
a laxe de Touriñana.
Os de Noia son ledos,
os de Muros aloqueiros,
os de Fisterra son mouros
e os do Son son chebucheiros.
Santo Cristo de Fisterra
ten unha pistola de ouro
para matar os do Son
por enriba de Monte Louro.

La Voz de Galicia del 7-4-2001, publica un artículo sobre la Semana Santa en Galicia que nos debe hacer reflexionar muy seriamente a los fisterráns.

La devoción al Santo Cristo de Fisterra se inició en el siglo XIV haciendo acudir a nuestra Villa multitud de peregrinos procedentes de muy diversos países europeos.
Santo Cristo de Fisterra
Santo da barba dourada
Veño de lonxe terra
Santo, por te ver a cara.

La Semana Santa de nuestra Villa tiene su origen en la ALTA EDAD MEDIA por influencias de las Ordenes Mendicantes. A su antigüedad une la originalidad de la ceremonia de la Resurrección, única en España.

La danza " Das Areas" era bailada por mozos en traje blanco y fajas multicolores que blandían espadas y no palos como sucede ahora. Su antigüedad se pierde en los tiempos medievales.

Cuatro veces, al menos, se varió la forma del sitio donde se celebra la resurrección de Jesús y en cambio se mantiene el hábito azul de la Virgen, color de luto entre los judíos, luego que Magdalena y el Angel le anuncian que su Hijo ya no está muerto.

Del Encuentro, que tenía lugar en la plaza de la Villa, ya no queda nada y el paso de la Oración en el Huerto, obra de los Hermanos Rivas de Santiago, está en tan mal estado de conservación que ya no se le saca en procesión.

Si bien puede ser cierto que se ha producido un decaimiento de la religiosidad en general, hay muchas excepciones y el turismo es una nueva corriente de afluencia de gentes a aquellos sitios en los que las cosas y actos se mantienen "enxebres". También estos desplazamientos pueden ser aprovechados para inculcar valores religiosos y no solo estrictamente económicos.

Los cánones del Concilio Vaticano II, ha causado que muchos párrocos no respetasen la tradición de ciertos pueblos al introducir mudanzas causantes de una alteridad contraria a la cohesión de estas villas no acostumbradas a variaciones en un tema tan serio.

O recuperamos la Semana Santa de nuestros antepasados o veremos, a no tardar, la paulatina difuminación de la única Resurrección de Cristo que se celebra en España. El tiempo de la ambigüedad, ha terminado.

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