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24� Año - 5� Época - 29/03/2020
ERMITAS DE SANTA CATALINA Y SAN ROQUE EN FISTERRA

Por: José Ramón Insua Trava.

Jerónimo del Hoyo nos dice en sus Memorias que en Fisterra había cinco ermitas: Tres de San Guillerme que están en lo alto del Monte, La de Santa Catalina en un llano próximo al pueblo y la de San Roque que no está lejana de la de Santa Catalina. A partir de estos datos, es lógico nuestro interés por estos eremitorios.

El Fisterra más "enxebre" tenía su entrada por los caminos de Barcia y Monte Farelo que desembocaban en el actual barrio de O Campo, primera plaza pública que tuvo la Villa. A medida que ésta se fue extendiendo hacia el norte, es lógico que se buscase otra vía de acceso a la nueva zona del pueblo.

Nació así el camino del Montaron en cuyo tramo llano que pasa por detrás de las conocidas Casas Baratas, se edificó la Ermita de Santa Catalina de Alejandría, patrona de la pureza.

Después de todo, una de las acepciones de la palabra ermita es pequeña iglesia situada en lugar despoblado. En el año 1830, este santuario carecía de tejado y se conservaba un arco de bóveda, el altar de piedra y frente a la puerta, el pedestal y fuste de un crucero. Los mejores de sus restos los llevaron los pudientes para construir casas en Fisterra.

Las noticias más antiguas sobre esta ermita se conservan en el Archivo Parroquial de Duio, Fisterra, y son del siglo XVII.

Las epidemias: viruela, gripes, peste negra, cólera, etc, hicieron crecer la devoción por San Roque y así nació su ermita en el tramo que unía el camino de Barcia con el Río del Portelo, llamado así en el siglo XII, hoy conocido como Río de San Roque.

La ermita de San Roque se construyó en el siglo XIV siendo su estilo el gótico. Conviene y mucho recordar que la senda y Cruz de Baixar, son del siglo XVII y en consecuencia, no existían. Detalle este importante por lo que se ver a continuación.

En el año 1829, los restos de esta Ermita de San Roque fueron retirados, se cerró la extensa finca donde estaba ubicada, frontal de los restos que quedan del auténtico Camino de San Roque por donde subían los peregrinos hacia el cruce con el sendero de Barca para dirigirse a Fisterra.

Hoy este importante tramo del Viejo Camino de San Roque, resta olvidado, él que tanta gente condujo a nuestra Villa.

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