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24� Año - 5� Época - 29/03/2020
LOS DRUIDAS (II)

Por: José Ramón Insua Trava

La primera de las fiestas célticas era llamada Imbolc. Se celebrara el primer día de febrero y estaba consagrada la diosa Brig o Brigantia. El cristianismo la convirtió en Brígida respetando la fecha de su festividad. Anuncia la llegada de la primavera y de la leche de las ovejas. Es, ante todo, la fiesta de la purificación.

La segunda fiesta de los celtas era a llamada Beltaine, Bealltain o Cetshmain, denominaciones que contienen el nombre del ver dios Beli o Bil. Tenía lugar el primero de mayo. Esta fiesta era la del fuego y de los druidas. Se hacían rituales mágicos para conseguir la fertilidad de los campos y crecimiento del ganado. Los rebaños pasaban entre el fuego que los protegía de las epidemias. Para encenderlo, se empleaba una plancha de roble en la que se hacía un agujero.

La tercera era Lughnasad (1 de agosto). Era una fiesta de esencia agrícola en la que se regulaban cuestiones políticas, matrimonios temporales o definitivos, se escuchaba a poetas y a músicos, etc. Era el día de Lugh que honraba a sus mujeres, Nas y Bui y también a su madre Tailtiu, muerta el primero de agosto. Había pruebas deportivas, luchas a espada, carreras de carros y se jugaba al ajedrez. Duraba un mes.

La cuarta fiesta (1 del noviembre) era la última. Se llamaba Samain y marcaba el año nuevo de los celtas y el comenzo del invierno. Samain era la más singular de todas. Tenía lugar durante la noche. Todos estaban invitados, se recordaba a los difuntos y se bebía mucha cerveza. En el Samain estaba vetado encender fuego y llevar armas.

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