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24� Año - 5� Época - 29/03/2020
EL COMBATE NAVAL DEL CABO FISTERRA

Por: José Ramón Insua Trava

Napoleón decidió invadir Inglaterra para cuya acción, necesitaba la ayuda de la Marina Española. El plan de ataque trazado por Napoleón fue aprobado en París por el almirante español Gravina, jefe de la escuadra española a la que puso a disposición del almirante francés Villeneuve, comandante supremo de la armada franco-española. Siguiendo el plan de Napoleón, más de 100.000 soldados franceses se acantonaron en Boulogne bajo el mando del general Hoche para ser transportados a Inglaterra bajo la protección de la escuadra aliada.

Villeneuve, siguiendo la citada estrategia, salía con su escuadra del puerto de Tolon, a mediados de marzo del 1805, con rumbo a la Isla Martinica. Pasó ante Cartagena sin esperar a que se le uniera la escuadra del almirante español Salcedo, como estaba acordado; hizo lo mismo en Cádiz sin esperar a Gravina, jefe de toda la escuadra española. Nelson persiguió a la escuadra franco-española hasta que se enteró, en las Antillas, de que todo era una estratagema para alejarle de las costas del Canal de la Mancha. Envió un barco ligero a Plymouth para informar al gobierno inglés de estos planes y de la vuelta de la escuadra franco-española a Europa.
El gobierno inglés ordenó severamente al almirante Calder (que con su escuadra patrullaba desde el Cabo Fisterra al de Prior) que interceptase al almirante francés. Calder, con menos barcos que el enemigo, debía atacarlo para retrasar la marcha de Villeneuve hacia el Ferrol a donde debía dirigirse según instrucciones estrictas del mismo Napoleón.

Las circunstancias parecían anunciar un combate naval hasta las últimas consecuencias por parte de Calder, para dar tiempo al regreso de Nelson, mientras que Villeneuve debía tratar de llegar lo más rápido posible a Ferrol, recoger refuerzos y dirigirse a Boulogne para proceder al ataque de Inglaterra. Las dos escuadras se encontraron el día 22 de julio de 1805 a cien millas del Cabo Fisterra. Aquel día, la neblina era espesa y el mar estaba revuelto. La peor parte, la llevaron los barcos españoles de la escuadra aliada que fueron los atacados por los ingleses que capturaron dos de ellos. Ninguno de los almirantes cumplió las respectivas órdenes terminantes que tenían. Calder que se había apuntado una victoria, se marchó hacia Inglaterra y Villeneuve, incomprensiblemente, tomó rumbo en dirección a la ciudad de Vigo.

Napoleón exaltó la conducta de los españoles y criticó a Villeneuve al que mandaría sustituir demasiado tarde para la escuadra aliada. Por su parte el Almirantazgo Británico abrió consejo de guerra a Calder.

El 21 de octubre de 1805, se produciría la Batalla de Trafalgar que puso fin a una serie de desaciertos del almirante francés Villeneuve.

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