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21º Año - 5ª Época - 19/09/2017
Actualidad
21-08-2002

El albergue de Fisterra ha entregado hasta el día de hoy más de 15.000 Fisterranas desde su apertura hace casi 5 años.

15.000 FISTERRANAS

Begoña Valdomar hace 7 años que está trabajando con los peregrinos que se acercan a Fisterra, los últimos 5 en el albergue. Dende entonces muchos, y de muy diversa procedencia, fueron los peregrinos que pasaron por este lugar hacia la iglesia de Santa María de Fisterra y/o el Promontorio Fisterrán. Hasta el día de hoy han pasado por el albergue más de 15.000 peregrinos, procedentes principalmente de otras comunidades de España y de países europeos como Francia, Alemania y últimamente también de los países nórdicos; o incluso de lugares tan distantes y exóticos como Australia, Nueva Zelanda o Tailandia. En lo que llevamos de año, se han alojádo en el albergue alrededor de 1.000 persoas más que el año pasado, lo que supone un considerable aumento respeto a los años precedentes. El mal tiempo no ha desanimado a los peregrinos que, cada vez en mayor número y de manera más continuada llegan al albergue para conseguir la Fisterrana, documento que acredita la peregrinación a Fisterra. De hecho, Begoña nos contaba que prácticamente desde mayo es un continuo llegar de gente, que sobrepasa cada día la capacidad del hospedaje. Y eso que el Camino hacia Fisterra no está recogido casi que en ninguna guía española indicaba Begoña al tempo que admitía el tremendo trabajo que están a desarrollar en el albergue y asumía la dificultad de atender a mucha más gente. Son los propios peregrinos los que promocionan el camino entre ellos mismos. De hecho muchos de ellos repiten. He llegado a tener en el mismo día hasta 10 peregrinos que vinierán el año anterior. Ante nuestra pregunta de si era necesaria una mayor implicación institucional en la promoción del Camino de Fisterra, Begoña afirmó que lo que era necesario es que cuiden el Camino porque es vida para la comarca. Son miles y miles de persoas las que por él pasan cada año. En todo este tiempo al frente del albergue, Begoña ha conocido mucha gente y vivido muchas anécdotas. Como por ejxemplo la de aquel francés que llegó con su burra, para la que el albergue no admite hospedaje; pero que tan cariñosa era que los encargados no dudaron en entregarle una Fisterrana como a un peregrino más. Entre las motivaciones del peregrinar, Begoña ha podido constactar que muchos se acercan a Fisterra atraídos por la antigua sugestión del Finis Terrae; por las referencias a un mítico Promontorio desde donde la inmensidad del océano y la cotidiana muerte purificadora del Sol siguen intuyendo un más allá tantas veces imaginado. Un más allá que en pleno siglo XXI sigue con su mágica atracción desde este punto del Camiño de las Estrellas.

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